Datos generales de la ciudad

Tula de Allende es la cabecera de un municipio del mismo nombre, ubicado al suroeste del estado de Hidalgo, en la región conocida como el Valle del Mezquital. Según el Censo de Población y Vivienda 2020 del INEGI, el municipio tenía 115,107 habitantes, equivalente al 3.7% de la población del estado. La cabecera municipal se ubica a unos 2,020 msnm, mientras que el territorio municipal en general varía entre 2,100 y 2,700 msnm. El clima es templado subhúmedo con lluvias en verano en la mayor parte del territorio, con una temperatura media anual de alrededor de 17.6 °C.

Más allá de su fama arqueológica, Tula es hoy un centro urbano de tamaño medio con un fuerte perfil industrial y energético: alberga la Refinería “Miguel Hidalgo” de Pemex (inaugurada en 1976, una de las más grandes del país), la Termoeléctrica Francisco Pérez Ríos de la CFE, y plantas cementeras como Cruz Azul y Tolteca. El turismo, centrado en la zona arqueológica, es un componente económico secundario pero relevante. El centro histórico conserva su plaza central, mercado municipal, un mercado de artesanías con réplicas de los Atlantes y piezas de fibra de cardón y nopal, y una gastronomía regional que incluye escamoles, gusanos de maguey y gorditas.

Nota: Tula de Allende no figura actualmente en la lista oficial de Pueblos Mágicos de la Secretaría de Turismo federal, a diferencia de otros municipios de Hidalgo como Huasca de Ocampo o Real del Monte. Ha sido mencionado como aspirante al programa en años recientes, pero no cuenta con la designación oficial.

Cómo llegar

Desde la Ciudad de México: la distancia varía según la ruta, entre unos 85 y 115 km (vía el Circuito Exterior Mexiquense y la autopista México-Querétaro, entronque Jorobas, u otras variantes), aproximadamente 1h10min a 1h30min en auto sin tráfico; en autobús público, alrededor de 1h40min.

Desde Pachuca (capital de Hidalgo): unos 85-89 km, con un tiempo estimado de entre 1 y 2 horas dependiendo de la ruta y el tráfico (las fuentes no coinciden en una cifra única).

Zona arqueológica de Tula

Tula, cuyo nombre náhuatl completo era Tollan-Xicocotitlan (“lugar de tules, cerca del lugar de los jicotes”), fue la capital del antiguo Estado Tolteca, un centro político, militar, comercial y religioso de gran influencia en Mesoamérica tras la caída de Teotihuacán. La cultura tolteca floreció aproximadamente entre los siglos IX y XIII d.C.; la llamada fase Tollan (950-1200 d.C.) corresponde al periodo de mayor esplendor de la ciudad y es cuando se construyeron los grandes monumentos que hoy se pueden visitar, entre ellos los famosos Atlantes.

En lo alto de la Pirámide B, dedicada a Tlahuizcalpantecuhtli (advocación de Venus/Quetzalcóatl como estrella matutina), se alzan cuatro esculturas antropomorfas de guerreros toltecas talladas en basalto, de 4.60 metros de altura y un peso aproximado de 8.5 toneladas cada una. Están ataviados con pectoral de mariposa, átlatl (lanzadardos), dardos, cuchillo de pedernal y un arma curva característica de la iconografía guerrera tolteca; originalmente funcionaban como pilastras que sostenían el techo del templo en la cúspide de la pirámide.

Otros elementos destacados del sitio incluyen el Coatepantli o “Muro de Serpientes”, decorado con relieves de serpientes entrelazadas devorando figuras humanas; dos canchas de juego de pelota; el Palacio Quemado, llamado así por evidencia de incendios en su estructura y considerado un posible centro administrativo o palaciego; el Altar Central; y el Tzompantli o muro de cráneos. Al norte del núcleo monumental principal, dentro del mismo Parque Nacional, se encuentran sitios secundarios como Tula Chico, el asentamiento tolteca más temprano, no completamente expuesto al público.

El sitio cuenta con el Museo de Sitio “Jorge R. Acosta”, inaugurado en 1982 y nombrado en honor al arqueólogo que dirigió excavaciones clave en Tula. En el centro de la ciudad, fuera de la zona arqueológica, se encuentra además la Sala Histórica Quetzalcóatl, inaugurada en 1998, con exhibiciones sobre arte y piezas arqueológicas toltecas.

El horario de visita es de lunes a domingo, de 9:00 a 17:00 horas. La entrada tiene un costo (alrededor de $100 pesos según tarifas recientes de INAH, sujeto a cambios); existe también un recorrido especial llamado “Amaneceres Toltecas”, guiado desde las 4:30 de la madrugada. El conjunto arqueológico forma parte del Parque Nacional Tula, área natural protegida con senderos interpretativos señalizados.

Tula no cuenta con la designación de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Ha habido gestiones y propuestas legislativas en el Congreso de Hidalgo para impulsar su inclusión, pero no hay confirmación de que actualmente figure en la lista indicativa de México ante la UNESCO.

El enigma de Chichén Itzá: existe un debate arqueológico real y sin resolver sobre la relación entre Tula y Chichén Itzá, en Yucatán, dadas las marcadas similitudes arquitectónicas entre ambos sitios (columnas de guerreros, chac-mools, relieves de águilas y jaguares, y el parecido entre el Templo de los Guerreros de Chichén Itzá y el Templo B de Tula). Las interpretaciones tempranas del siglo XX postulaban una invasión militar tolteca de Yucatán, pero la investigación académica más reciente cuestiona esa teoría y favorece modelos de interacción económica, política y religiosa entre ambos centros, sin que exista consenso definitivo sobre la dirección, naturaleza o cronología exacta de ese contacto.

Datos históricos

Según la leyenda y varias fuentes coloniales (los Anales de Cuauhtitlan, los informantes de fray Bernardino de Sahagún, la Relación histórica de la nación tolteca de Fernando de Alva Ixtlilxóchitl y el Códice Durán), Ce Ácatl Topiltzin Quetzalcóatl fundó Tollan y gobernó ahí aproximadamente en el siglo X d.C. Se le atribuye haber enseñado a los toltecas doctrina religiosa, artes y oficios, iniciando el periodo de esplendor de la ciudad.

La leyenda narra que este gobernante-sacerdote ejemplar sucumbió a las trampas de su rival divino Tezcatlipoca, quien lo embriagó con pulque y lo indujo a romper sus votos de abstinencia y castidad. Avergonzado, Topiltzin Quetzalcóatl abandonó Tula; al llegar a Coatzacoalcos, según el mito partió sobre una embarcación de serpientes, con la promesa de su eventual retorno, un elemento que después tendría una resonancia controvertida en los relatos sobre la llegada de los españoles.

El dominio de Tula llegó a su fin hacia mediados del siglo XII, por una combinación de factores: incursiones de grupos chichimecas (algunas fuentes sitúan su inicio hacia 1120 y la caída de la ciudad entre 1160 y 1168, fechas que varían entre autores y deben tomarse como aproximaciones), conflictos internos y disputas de poder, y posiblemente una fase prolongada de sequía que agravó las tensiones existentes, aunque esta hipótesis climática se menciona como factor contribuyente y no como causa única comprobada. El gobernante Huémac se vio obligado a huir hacia Chapultepec, donde habría muerto años después, y los toltecas sobrevivientes se dispersaron hacia otras partes de México.

Los mexicas se consideraron a sí mismos herederos de los toltecas, y basaron buena parte de su legitimidad política, religiosa y artística en esa filiación. De ahí surge el concepto náhuatl de toltecáyotl (“toltequidad”), que designaba el conjunto de artes, oficios e instituciones toltecas y se usaba como expresión de excelencia: “tener corazón tolteca” significaba ser digno y sobresaliente en cualquier actividad. El prestigio tolteca en conocimiento religioso, astronómico, arquitectónico y artístico fue reconocido no solo por los mexicas, sino también por otros pueblos mesoamericanos, incluidos los mayas.

En la época colonial, hacia 1529 el fraile franciscano Alonso de Rangel, que hablaba náhuatl y otomí, fundó el convento en Tula; la evangelización fue confirmada por fray Juan de Almeda en 1539. La construcción del edificio actual del convento y templo comenzó en 1553, por iniciativa de fray Antonio de San Juan. El Ex-convento de San José, hoy Catedral de Tula, es considerado una de las primeras y más representativas construcciones conventuales franciscanas de México, de estilo gótico-plateresco, con un gran atrio sobre terraza artificial que le ha valido la descripción de “fortaleza franciscana”. Los franciscanos dejaron el convento a mediados del siglo XVIII. El 27 de febrero de 1961 el papa Juan XXIII decretó el establecimiento de una nueva diócesis con sede en Tula de Allende, y el 7 de septiembre de ese año el templo fue elevado a la categoría de catedral.

Lugares cercanos (a menos de 50 km)

  • Tepeji del Río de Ocampo, a unos 18-19 km (~20-30 min), municipio vecino inmediato que comparte cuenca con la Presa Requena
  • Presa Endhó, en los municipios de Tula de Allende y Tepetitlán, a las afueras de la ciudad; recibe aguas residuales del Valle de México y presenta severos problemas de contaminación documentados, por lo que es un punto de interés informativo/ambiental más que turístico
  • Presa Requena, entre los municipios de Tepeji del Río y Tula de Allende, en la misma cuenca del río Tula, también afectada por contaminación
  • Zona arqueológica de Chingú, en el área norte de Tula, dentro de la misma región; fue un centro regional de expansión teotihuacana durante el periodo Clásico (200-650 d.C.), no tan desarrollado para visitantes como el sitio principal
  • El Tesoro, Acoculco, El Llano y La Malinche, conjunto de asentamientos arqueológicos del periodo Clásico dentro del municipio, vinculados a la extracción de cal posiblemente usada en Teotihuacán
  • Jilotepec, Estado de México, a unos 29 km (~22 min), punto de referencia de la cercanía al límite entre Hidalgo y el Estado de México
  • Actopan, a unos 56-57 km por carretera (47.8 km en línea recta, por lo que está al límite del radio de 50 km), aproximadamente 1h05min; notable por el Ex-convento agustino de San Nicolás de Tolentino, fundado en 1546, con la capilla abierta más grande de México y declarado Monumento Histórico y Artístico Nacional desde 1933
  • Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), en Zumpango, Estado de México, a unos 48.6 km en línea recta (~70 km por carretera), alrededor de 1h08min en autobús

Municipios colindantes como Tepetitlán, Tlahuelilpan, Atitalaquia y Atotonilco de Tula muy probablemente también caen dentro del radio de 50 km, pero no fue posible verificar cifras exactas de distancia para todos ellos en esta investigación.

Ubicación

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